Desde hace ya unos años, nos encontramos sumergidos de lleno en el mundo de las tres dimensiones. Los cines se llenaron de películas con efectos CFG, tecnología de impresión 3D, videojuegos, imágenes 360º, Realidad Virtual etc.  Todo ello está creado desde una base tridimensional.

La tridimensionalidad, se crea debido al ligero distanciamiento entre los dos ojos, de manera que las imágenes captadas desde diferentes ángulos, crean sensación de profundidad y dimensión en la mente. Esto se conoce como paralaje y es la base de ésta tecnología.

Programas como 3D S Max o Blender, softwares de modelado, animación, renderización y visualización 3D, ayudan a los diseñadores a crear de la nada espacios, personajes y mundos que pueden ser presentados en diferentes formatos según las necesidades de los clientes: 2D, 3D, vídeo… Tal es la importancia de esta tecnología que en el año 2016 se invirtieron 1.100 millones de dólares en Realidad Virtual y Realidad Aumentada, que en tan solo dos meses, superó el total de inversión del año anterior.

Por lo tanto, cualquier idea y/o necesidad del cliente puede ser llevada a cabo y a ayudar a la diferenciación y mejora competitiva de la empresa en diferentes factores que iremos ampliando en siguientes posts.